Crêpes de invierno calentitos

A la francesa, en Buenos Aires: Un, Dos, Crêpes

“Una crêpe es una lámina de harina muy fina que se cocina, se rellena, y se pliega para comer sano y al paso,” explica Ludovic Casrouge, creador en Buenos Aires de Un, Dos, Crêpes,  la primera creperie de San Telmo idéntica a las de Francia. Aunque en realidad el concepto encierra una nueva filosofía del consumo, apoyada en productos frescos, naturales y de gran calidad, con toques gourmet y libre albedrío: cada cliente elige la combinación de sabores que prefiere, es testigo de su preparación en la cocina abierta y puede dialogar con el crepier que esté cocinando su orden, mientras espera en la barra.

LudovicCasrouge
Ludovic Casrouge

¿Lo mejor? se puede comer ahí o llevar el pedido, o llamar al servicio de delivery.

Ahora, en invierno, Un, Dos, Crêpes estrena sus nuevos sabores pensados para el frío porteño. Hay crêpes de panceta ahumada, queso azul, huevo y rúcula; de jamón, queso y ananá; de panceta ahumada, queso, huevo, queso crema, limón y ciboulette. ¿Con carnes? de pechuga de pollo a la plancha y verdura asada; de salmón ahumado, queso crema, limón y ciboulette. Y la más sorprendente: Crêpe Burger Completo, una hamburguesa con mozzarella, cebolla caramelizada, tomates frescos y albahaca. Para los vegetarianos, la vistosa Crêpe Ratatouille de vegetales cocidos: cebolla, morrones, zapallitos, zanahorias y tomates. O sino, de queso azul con peras salteadas y rúcula, o queso Brie, cebolla caramelizada y espinaca. De postre, Crêpes de dulce de arándano artesanal, de manzanas calientes y salsa de caramelo, de peras salteadas y salsa de chocolate, o de banana con helado de crema americana y Nutella. Con igual tono saludable, la bebida en la creperie pasa por suntuosos licuados: peras, apio y jengibre; kiwi y jugo de naranja; manzana, cereales, leche y miel.
“El plan de negocios es arrancar con las franquicias en todo el país”, agrega Casrouge. Y adelanta: “Ya estamos trabajando también con el catering para fiestas y empresas, porque esta nueva forma de comer a la francesa es práctica, novedosa y saludable”.

Ludovic Casrouge, nacido en Le Mans, trajo a Buenos Aires la tradición bretona de las crêpes hechas sobre las famosas placas de hierro fundido Krampouz, únicas en Argentina, que permiten realizar las crêpes más finas que haya visto un comensal porteño, con apenas cuarenta centímetros de diámetro, muy poco huevo y una misión: ofrecer comida saludable en pleno San Telmo.

En Perú 424/ 4331 3132 (San Telmo)/ En Facebook: Un Dos Crepes Buenos Aires

Abierto de lunes a viernes, de 9 a 17. Gasto promedio: $80

Fabián Couto

Periodista gastronómico, entendido en vinos. Musicalizador y amante de la música. Observador perspicaz. DayTripper, Mimi Maura, Guía Oleo, fabiancoutoxp.com.ar