DOS DONDE COMER MUY BIEN EN MENDOZA Y UN VINO DE YAPA.

FUENTE & FONDA.
Cocina de madres y abuelas.

Muchas veces he viajado a Mendoza y otras tantas he comido en el prestigioso restaurante gourmet “Siete Cocinas” del Chef Pablo del Río.
Pero nunca hasta este último viaje con motivo de asistir a la “Degustación Anual de Santa Julia” había tenido oportunidad de conocer la propuesta más popular del chef, el muy comentado, “FUENTE Y FONDA”.
Fue tan solo entrar, que me enamoré del lugar, bastó probar su comida, para saber que siempre que regrese a Mendoza, me gustaría poder volver a disfrutar de; Fuente y Fonda.
El lugar es una enorme casona antigua situada frente a la plaza, de entrada la recepción evoca a una pensión, esos lugares de antaño usualmente de dueños gallegos o italianos, donde familias de laburantes vivían y a menudo comían, la cocina de la dueña o de la abuela de la familia.
Pablo del Río, a hecho un lugar digno de una escenografía de sainete porteño, distintos espacios algo sesentosos, platos de loza, fuentes de acero, manteles de hule, botellas con florcitas, mesas comunitarias y aroma a rico…a comida de aquerenciable recuerdo inundando la estancia.
Nada de mucho “piripipi” en la presentación de los platos, ni esa moderna escasez en las porciones, todo viene en fuentes de horno de acero calientes a la mesa y las raciones son para dos pero alcanzan hasta para tres.
De ahí el nombre de Fuente y de Fonda, por el razonable costo de las raciones.
Solemnidad de lado, la idea es poder comer rico y abundante, ese tipo de comida con que nuestras madres y abuelas acariciaron nuestros corazones.
La idea es compartir, no solo la fuente, sino una mesa o una charla.
Para picar o acompañar, pueden optar por un muy rico plato de Revuelto Gramajo con tostadas ($78), Buñuelos de seso o Lengua a la Vinagreta, entre otros.
Luego directo “a las fuentes”, hay de milanesas napolitanas con una tortilla española y ensalada mixta, fuente de canelones de espinaca y ricota gratinados y con salsa mixta caserísimos($ 365) , pollo o pescado al horno con papas y verduras y la fuente que me hubiese comido entera…
El más rico Pastel de Papas, que probase en años, bien clásico y digno de comentarse por lo delicioso, repetidas veces.
Hay muy buenos vinos de Zuccardi y otras bodegas de Alta Gama, por copa.
A los postres, la fuente incluye dos postres del día, que el mozo amablemente se los cuenta.

LA YAPA:
TINTILLO, EL VINO.
50% Malbec de Uco, 50% Bonarda de Sta. Rosa, es novedad absoluta de Bodega Santa Julia.
Su color obispo oscuro, tintes violáceos.
En nariz pega como piña, fruta a pleno, de las que te gustan, rojas las que puedas imaginar.
Un suave touch herbáceo.
En boca entra dulzón, jugoso, rico en serio, inunda la boca de frescura y cocido de frutos rojos.
Debe beberse frío, es veraniego!
Se perfila buen compañero de asados y amigote con las fuentes.

PAN & OLIVA.
Restaurante de Bodega.

Con varios años en su haber, Pan & Oliva, es un éxito, no está entre los mejores de Mendoza sino que es uno de los favoritos del turismo y de los propios Mendocinos que suelen elegirlo como su favorito del fin de semana.
Situado en la Finca de Maipù de la Bodega Zuccardi, este es el segundo emprendimiento de la familia, luego del ya clásico y ponderado “La Casa del Visitante” capitaneado por el talentoso chef, Matías Aldasoro.
Tres son los conceptos que conforman Pan & Oliva, ser Restaurante, Almacén Gourmet y un centro educativo de todo lo referente al Aceite de Oliva Extra Virgen, que con tanto éxito de mercado maneja uno de los hijos de la familia, el alquimista experto en aceites, Miguel Zuccardi.
Es también el primero y más importante restaurante temático de Latinoamérica, referente a la Olivicultura.
Tanto Pan y Oliva como su antecesor, La Casa del Visitante, son regenteados de manera creativa e inteligentemente, por Julia, la mujer, de los tres hermanos Zuccardi.
Todos los vinos que se sirven en el restaurante, son en su mayoría elaborados por Sebastian Zuccardi el mayor de los hermanos, también es posible poder degustar distintos ejemplares de la lìnea Santa Julia que elabora el enólogo, Rubén Ruffo.
Se come de maravillas , siendo un restaurante digno de todo elogio, bello como pocos, enclavado en la finca, con galería, fuente, estufa a leña, su aspecto es rural pero chic y se encuentra rodeado de Olivos y viñedos.
Cuenta al frente, calle de por medio, con una huerta orgánica que lo abastece en su totalidad de verduras y hortalizas, las cuales con solo cruzar de la huerta a la cocina del restó, llegan a la mesa con un sabor y frescura inusitada.
Confieso jamás haber comido tomates más ricos que los que probé en Pan & Oliva.
El estilo de comida es básicamente mediterráneo, destacándose, las tablas, el tapeo, las pastas y por supuesto las ensaladas.
Los platos son sencillos en su elaboración, pero con productos de estación, frescos, de inusitada calidad, el buen aceite de oliva y sus distintos varietales, juegan un papel exaltador fundamental en las elaboraciones.
Algunas sugerencias para pedir:
Tapeo: Provoleta de Cabra. Salteado de brócoli y almendras, acompañado de hinojos y cebolla caramelizada o unas muy ricas Berenjenas a la Parmiggiana.
Una ensalada: Mix de verdes, salteado de vegetales, virutas de zanahoria, nueces, queso azul de cabra, todo aderezado con aceite Zuelo. (130$).
Un principal: Risotto de hongos, con vegetales salteado de la huerta ( $190).
Un postre: Manzanas y peras con crumble de aceitunas negras y crema helada de queso. Este postre, es para ser, aplaudido!

Si buscas un restaurante, en una Finca de Bodega, donde poder comer rico, sano y sentir la sensación de haber pasado un día de campo, eligiendo Pan & Oliva, te iras pensando que no podrías haber elegido mejor.

Fabián Couto

Periodista gastronómico, entendido en vinos. Musicalizador y amante de la música. Observador perspicaz. DayTripper, Mimi Maura, Guía Oleo, fabiancoutoxp.com.ar